Reflexiones de una Enfermera…

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REFLEXIONES DE UNA ENFERMERA SOBRE CUIDADOS EN EL ENTORNO FAMILIAR

Ana Barreno

Son las 3 de la mañana y estoy desvelada, aunque se de sobra que no deberíamos traernos el trabajo a casa por nuestra profesión hay veces que los pensamientos de asaltan sin querer y casos que te tocan una parte muy dentro de ti, que estos entran sin permiso en cualquier momento del día o de la noche gracias a nuestra mente ruidosa que no siempre podemos controlar ni callar.

Entiendo que intentando buscar el mejor camino para la resolución o minimización de un problema.

No paro de pensar el dilema que supone la toma de decisiones en salud en una unidad familiar.

Confieso que con los años y la experiencia profesional me he vuelto más flexible, menos teórica en algunos aspectos del cuidado y la calidad de vida del paciente y la permanencia de este en su domicilio y entorno familiar como mejor alternativa terapéutica aún habiendo algunos aspectos en la gestión del caso que de entrada parezcan insalvables.

El caso que me ocupa es de una menor a punto de cumplir la mayoría de edad, con problemas serios de Salud desde el nacimiento con dependencia total para las AVD tanto básicas como instrumentales, realizando viva cama/ sillón que no siempre tolera con deterioro de la comunicación verbal, portadora de botón gástrico para la alimentación y la necesidad de aspirador para el manejo de las secreciones entre otras medidas.

Tras una valoración inicial hace años y los consecutivos seguimientos en este tiempo el equipo multidisciplinar del centro de Salud así como en la coordinación entre los distintos niveles asistenciales, los servicios sociales, la protección del mejor, responsables de su colegio que atiende a niños con necesidades especiales…… nos hemos visto en la necesidad de emitir DIAGNÓSTICOS cada uno dentro de nuestra disciplina: Médicos, de Enfermería, social, comunitarios sobre las situaciones que la paciente y su familia ha ido teniendo.

La paciente convive con su madre, también con problemas de salud importantes pero no limitantes, que es su cuidadora principal, su abuela , la pareja de esta y una hermana adolescente.La vivienda es una casa terrera de dos plantas, con deficiencias importantes, barreras arquitectónicas, humedades y deterioro en el mantenimiento del hogar y animales de compañía.Los ingresos económicos limitados. Actualmente la niña no acude al colegio por el trastorno que supone el traslado por riesgo de traumatismo en las transferencias, la estancia y el riesgo de infección y aspiración entre otros. Decisión que ha tomado su madre hace meses.

Con todos estos datos encima de la mesa podemos pensar que no se cubren todas las necesidades de la paciente y que el entorno no parece ser el mas adecuado.Pero entonces se plantea el dilema. ¿Cuál es la medida y el lugar más oportuno para que la paciente viva en las mejores condiciones?.La familia aporta y le brinda los cuidados lo mejor que sabe y puede, ¿el cariño no suple con creces la falta de medios?

Cada vez que visitó de domicilio, (comprendo que impactante para en que lo haga por primera vez), la niña te recibe en la cama con una gran sonrisa y con los ojos grandes y brillantes que hablan por sí solos.En su cama o la de su abuela siempre rodeada o compartida con algún miembro de la familia y por el perro que se sube y acerca a ella en señal de protección y cariño.Su piel está íntegra, incluso sin signos de rojeces en las imponentes protuberancias óseas por su compresión extremadamente delgada. Y sus parámetros dentro de los valores normales. Todo ello indicadores de que los cuidados están siendo realizados con éxito en el domicilio y por el entorno familiar.La madre, a veces reticente a nuestras visitas de seguimiento, entiendo que se sienta controlada e incluso juzgada. Actualmente se muestra colaboradora y expectante por el miedo de que la situación y el desempeño de su rol pueda cambiar en algún momento por determinadas circunstancias.Así que al sopesar la imagen de ver a la paciente en un centro más especializado, ordenado y aséptico con limitación en las visitas de familiares o verla en el escenario actual aunque más caótico y lleno de cariño. Mi opinión la tengo Clara.

Queda por tanto, por parte de los profesionales, potenciar las fortalezas de cada uno de los miembros de la familia, escuchar sus demandas, ayudar a cubrir sus necesidades mediante la educación sanitaria, el acompañamiento, asesoramiento, la guía por el sistema socio sanitario.El empeoramiento y la responsabilidad compartida de unos cuidados de calidad para la paciente.

El sentido común es el más común de los sentidos por tanto hay que tenerlo siempre muy, muy cerca junto a los conocimientos profesionales, con la toma de decisiones que acompaña a un plan de cuidados, al lado del razonamiento y el juicio clínico.

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